El secretario del Trabajo del Estado, Diodoro Siller, consideró que la industria maquiladora se encuentra en proceso de preparación para una eventual implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas semanales, aunque advirtió que el principal reto se encuentra en la micro, pequeña y mediana empresa.
Señaló que este tipo de reformas, que implican reducción de jornadas y aumento de prestaciones, deben estar acompañadas de incentivos fiscales y apoyos en materia de seguridad social, especialmente para negocios que cuentan con menos de cinco o diez trabajadores, ya que son los que podrían enfrentar mayores dificultades para cumplir con las nuevas disposiciones.
Indicó que, de no contar con estos apoyos, existe el riesgo de que algunos empleadores opten por migrar a la informalidad ante la imposibilidad de cubrir los costos adicionales que representaría la reforma.
La propuesta de reducción de la jornada laboral plantea modificar la Constitución y la Ley Federal del Trabajo para pasar de 48 a 40 horas semanales, con dos días de descanso obligatorios por cada cinco trabajados, sin reducción salarial. El objetivo es mejorar la calidad de vida de los trabajadores y promover la conciliación familiar, aunque su implementación ha generado debate en el sector empresarial por el impacto operativo y financiero.
Siller reiteró que este tipo de cambios deben ser consensuados con todos los sectores del ámbito laboral para evitar afectaciones a las unidades económicas más pequeñas.